El Gran Premio de España de Fórmula 1 convirtió Madrid en el centro mundial del motorsport, unos días en los que el RACE desplegó toda su dimensión: desde la organización deportiva y seguridad en pista hasta los eventos junto con la FIA y la innovación que marcará la movilidad del futuro.
TEXTO: JAVIER VARELA
Hay semanas que se viven en la pista. Y hay otras que trascienden el asfalto. La que protagonizó el RACE en Madrid perteneció claramente al segundo grupo. La celebración del Gran Premio de España de Fórmula 1 reunió en la capital a algunas de las principales figuras del mundo del automovilismo y la movilidad, pero también permitió al RACE, a la Fundación RACE y al Circuito de Madrid Jarama – RACE mostrar, en apenas unos días, todo lo que había detrás de una gran cita deportiva. Institución, competición, seguridad, innovación y movilidad compartieron escenario en una semana especialmente intensa para el Club.
Y el resultado dejó una imagen clara: el RACE no solo estaba vinculado al mundo de la movilidad y del motorsport, sino que forma parte de él y, al mismo tiempo, trabajaba para anticipar hacia dónde se dirige.
La presencia en Madrid del presidente de la FIA, H.E. Mohammed ben Sulayem, volvió a poner el foco sobre una relación que forma parte de la propia historia del RACE. El Club es miembro fundador de la Federación y mantiene una participación directa en sus órganos de gobierno a través de su presidente, Carmelo Sanz de Barros, que preside el Senado de la FIA.
Durante la semana, esta relación se tradujo en una intensa agenda de encuentros con representantes internacionales del motorsport, Clubes de Automóviles y federaciones deportivas nacionales. En un desayuno organizado por Nueva Economía Fórum, Ben Sulayem destacó públicamente el papel de Sanz de Barros y la apuesta de la FIA por el proyecto de Fórmula 1 en Madrid.
Pero la conexión entre ambas organizaciones va mucho más allá de la competición. Motorsport, seguridad vial, formación, movilidad sostenible e innovación forman parte de una agenda compartida que busca trasladar el conocimiento generado en el mundo del automóvil a la sociedad.
El Rey, en dos grandes citas del motorsport
La semana tuvo además un marcado carácter institucional. S.M. el Rey Felipe VI acudió al Gran Premio de España acompañado por S.A.R. la Princesa de Asturias y S.A.R. la Infanta Doña Sofía. Para el RACE, la visita tuvo un significado especial. Carmelo Sanz de Barros acompañó a Su Majestad durante su presencia en el Gran Premio, después de que el Rey ya hubiera visitado el Circuito de Madrid Jarama-RACE el pasado mes de marzo con motivo de la Fórmula E.
Dos campeonatos mundiales de la FIA, dos visitas en apenas unos meses y un mismo escenario de fondo: Madrid como punto de encuentro para el motorsport internacional. Una presencia que, según destacó el presidente del RACE, supuso un importante respaldo institucional al automovilismo y a estas grandes competiciones.
Más de 700 personas, detrás de cada vuelta
Mientras las cámaras seguían a los pilotos y los focos apuntaban a la competición, cientos de profesionales trabajaban lejos de los focos para que todo funcionara. Más de 700 profesionales vinculados al Circuito de Madrid Jarama-RACE participaron en el dispositivo de seguridad deportiva del Gran Premio. La cifra incluía 575 comisarios y oficiales, 80 profesionales médicos, 40 bomberos, 30 colaboradores de asistencia del RACE y más de 30 profesionales de Operaciones y Motorsport del mítico trazado madrileño.
Es una de esas partes de la Fórmula 1 que el espectador apenas ve, pero que resulta imprescindible. El equipo de operaciones del Circuito de Madrid Jarama – RACE, cada puesto de comisario, cada vehículo de intervención y cada equipo médico forman parte de una compleja maquinaria en la que la experiencia cuenta tanto como la tecnología. Y en este terreno, el Circuito de Madrid Jarama-RACE tiene mucho que decir. Décadas de competición nacional e internacional han permitido acumular un conocimiento que entonces se puso al servicio del nuevo Gran Premio de España.
Del circuito a la movilidad del futuro
La actividad del RACE durante la semana no terminó en la pista. También hubo espacio para mirar mucho más lejos. La Fundación RACE, junto con la FIA, organizó en Madrid FIA Sustainable Innovation Series, un foro que reunió a representantes de la industria, las administraciones, empresas tecnológicas y organizaciones internacionales para analizar cómo las soluciones desarrolladas en competición podían encontrar nuevas aplicaciones en la movilidad urbana, interurbana y aérea.
Es una conexión cada vez más evidente: muchas de las tecnologías que llegaban al automóvil tenían detrás años de investigación y desarrollo ligados al motorsport. El circuito se convertía así no solo en un lugar para competir, sino también en un laboratorio donde imaginar la movilidad que venía.
El Jarama miró hacia arriba
Y si había un lugar perfecto para demostrarlo, ese era el Circuito de Madrid Jarama-RACE. Durante la jornada previa a FIA Sustainable Innovation Series, el trazado acogió la demostración de vuelo del EH216-S de EHang, un eVTOL eléctrico autónomo diseñado para el transporte de pasajeros. Fue una escena poco habitual en un circuito de carreras y, precisamente por eso, especialmente representativa de hacia dónde quería avanzar el RACE. La jornada terminó mirando todavía más alto: más de 3.000 drones luminosos participaron en una demostración tecnológica nocturna sobre el circuito.
El mensaje es claro. El Jarama conserva su ADN de motorsport, pero sus posibilidades van mucho más allá de la competición. Formación, investigación, innovación y demostración de nuevas soluciones de movilidad forman parte también de su futuro.
















