JULIO AGOSTO 2026

RACE, BP y GALP te abaratan los viajes

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Los carburantes siguen en niveles elevados y, en plena temporada de desplazamientos, los Socios del RACE pueden reducir el coste de cada repostaje con descuento...
La revista de los socios del RACE
movilidad

La Fundación RACE recorre en este Congreso más de un siglo de evolución del transporte y reivindica una transición tecnológica centrada en las personas.

TEXTO: JAVIER VARELA

La movilidad ya no se discute solo sobre ruedas. También se piensa en algoritmos, sostenibilidad y nuevas formas de desplazarse que hace apenas unos años parecían propias de la ciencia ficción. En ese escenario de transformación acelerada, la Fundación RACE eligió una imagen sencilla para explicar el cambio: colocar, uno junto al otro, un automóvil de principios del siglo XX, un monoplaza eléctrico de Fórmula E y una aeronave autónoma.

Ese fue el punto de partida de su presencia en Global Mobility Call 2026, el encuentro internacional del sector celebrado en IFEMA Madrid, donde durante tres días la Fundación del Real Automóvil Club de España planteó un recorrido simbólico por la evolución del transporte: del pasado al presente y del presente al futuro.

El RACE mira al futuro de la movilidad desde Global Mobility Call 1El recorrido comenzaba con un Hispano Suiza Serie 18 fabricado en 1907 y perteneciente a la colección privada de la Fundación RACE. A unos metros aparecía un Fórmula E Gen3, representación de la electrificación del automóvil de altas prestaciones. Y cerrando el trayecto, un EH216-S de e-HANG, considerado la primera aeronave eléctrica no tripulada certificada para el transporte de pasajeros. Tres vehículos, tres momentos históricos y una misma pregunta de fondo: hacia dónde se mueve la movilidad.

Acuerdo de colaboración
La presencia de la Fundación RACE en el congreso se enmarca en el acuerdo de colaboración firmado recientemente con la organización del evento para impulsar iniciativas ligadas a la seguridad vial, la innovación tecnológica y la movilidad sostenible. Pero más allá de la exhibición, el mensaje que quiso trasladar la entidad tuvo menos que ver con las máquinas que con quienes las utilizan.

Esa idea centró la intervención del director general del RACE, Jorge F. Delgado, durante su ponencia titulada “IA, la nueva movilidad y personas”. Delgado defendió que la inteligencia artificial ya está transformando procesos que hace pocos años dependían exclusivamente de decisiones humanas.

El RACE mira al futuro de la movilidad desde Global Mobility Call 4En el caso del RACE, explicó la importancia de desarrollar e incorporar herramientas de geolocalización que permitan conocer exactamente la ubicación del usuario en tiempo real; que determinen el vehículo adecuado para cada asistencia; haciendo además que el diagnóstico previo alcance niveles de precisión cercanos al 90%. Factores que —según señaló— han contribuido a reducir los tiempos de respuesta hasta situar al club de automovilistas entre los más rápidos en este ámbito de entre los clubes europeos.

Pero, después de describir ese despliegue tecnológico, introdujo el matiz que marcó el tono de su intervención: detrás de cada proceso sigue habiendo una persona. La conclusión, sostuvo, es que la tecnología solo cumple su función cuando está al servicio del usuario y no cuando sustituye el criterio humano.

Distancia tecnológica
El RACE mira al futuro de la movilidad desde Global Mobility Call 3La misma idea apareció durante la mesa redonda “Movilidad segura, innovadora y responsable”, en la que participó Silvia Ubago, responsable del Área de Movilidad y Seguridad Vial de la Fundación RACE. Frente a una visión que asocia automáticamente innovación con seguridad, Ubago defendió una lectura más amplia: “la tecnología”, dijo, “no genera entornos más seguros por sí misma si no avanza acompañada de cambios organizativos y de comportamiento”.

En ese contexto situó también una de las grandes transformaciones pendientes del sector: la aplicación de la Ley de Movilidad Sostenible y el desarrollo de herramientas como los planes de movilidad, que permitirán —según explicó— conocer mejor las necesidades reales de los usuarios y adaptar las soluciones a cada entorno.

La imagen final del espacio de la Fundación RACE en IFEMA resumía bien el mensaje. Entre el coche artesanal de 1903 y el aerotaxi eléctrico había más de un siglo de distancia tecnológica, pero una concepto común: el usuario debe ser el centro de la movilidad de antes, de ahora y de siempre.