Éxito rotundo de la XIV edición de los Premios Nacionales de Cortometrajes de Educación Vial, impulsada por la Fundación RACE con la colaboración de MMT Seguros,
TEXTO: JAVIER VARELA
«Silencio. Cámara. Atención al semáforo. Acción». Si alguien hubiera entrado en la Academia de Cine de Madrid sin saber exactamente qué se celebraba, quizá habría pensado que comenzaba el rodaje de una película coral sobre héroes cotidianos. Pero no había estrellas con gafas oscuras ni discursos interminables. Había algo menos habitual y probablemente más difícil de conseguir: jóvenes hablando de seguridad vial sin que nadie mirara el móvil.
La XIV edición de los Premios Nacionales de Cortometrajes de Educación Vial, impulsada por la Fundación RACE con la colaboración de MMT Seguros, volvió a demostrar que las mejores historias no siempre ocurren en la gran pantalla. A veces empiezan en un aula, en un patio de colegio o en una conversación sobre por qué ponerse el casco no debería depender de tener un mal día.
La iniciativa, respaldada por instituciones como la DGT, el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, el Ministerio de Cultura, la Fiscalía de Seguridad Vial o la Academia de Cine, persigue una idea sencilla pero ambiciosa: que los estudiantes no sean solo receptores de normas, sino narradores activos de una cultura de movilidad más segura.
Y el resultado no fueron campañas solemnes ni mensajes en tono de sermón. Fueron cortometrajes hechos desde el lenguaje de quienes más tarde heredarán las calles.
El estado del vehículo y distracciones
Entre las piezas premiadas aparecieron temas clásicos —la prevención de accidentes, el respeto a las normas o la convivencia en la movilidad—, pero también enfoques menos habituales en la historia del certamen. Desde revisar el estado del coche antes de viajar hasta detenerse en algo tan aparentemente pequeño como una distracción de segundos que puede cambiarlo todo.
En la categoría de Educación Especial, el primer premio fue para el CEE María Corredentora de Madrid con “Enseñanzas de mayores a pequeños, aprendemos seguridad vial”, donde los propios alumnos convierten conceptos básicos como el semáforo o el paso de peatones en una lección práctica. El segundo reconocimiento recayó en el CCEE Aufren Center de Murcia con “Un mal sueño”, una pieza centrada en recordar que el casco no es un accesorio narrativo: es parte del argumento.
En Primaria, el CEIP do Carballal, de Pontevedra, se llevó el primer premio con “Mima tu coche”, una defensa de algo tan poco cinematográfico como revisar el vehículo antes de salir y, precisamente por eso, tan necesario. El segundo premio fue para el Colegio Sagrada Familia de Cuenca y su “El tiempo pasa. Los errores siguen siendo los mismos”, una comparación entre generaciones que recuerda que algunas distracciones sobreviven independientemente de la mejora de la tecnología del vehículo.
En Secundaria, el IES Ródanas de Zaragoza destacó con “Metro y medio”, un trabajo que convierte una medida aparentemente sencilla en una pequeña comedia de respuestas improvisadas y reflexión colectiva, para justificar la importancia de mantener esa distancia cuando un vehículo adelanta a un ciclista en carretera. El segundo premio fue para la Asociación Cultural de Cilleros (Cáceres) con “Un instante”, una historia que recuerda que hay decisiones que duran segundos y consecuencias que duran mucho más.

Premio Institucional
También hubo espacio para reconocer el trabajo constante: el Premio Institucional MMT Seguros fue para el Colegio Vera Cruz de Aranda de Duero por integrar la educación vial en su proyecto educativo de manera práctica y continuada.
Durante la gala, el presidente del RACE y de la Fundación RACE, Carmelo Sanz de Barros, defendió la necesidad de acercar la seguridad vial a las aulas mediante formatos capaces de conectar con los más jóvenes. El director general de Tráfico, Pere Navarro, resumió el espíritu del encuentro con una idea sencilla: pocas políticas tienen un recorrido tan largo y tan agradecido como enseñar a conducir antes incluso de ponerse al volante.
Porque quizá ahí esté el verdadero giro de guion de estos premios. Que los protagonistas no aprendieron a hacer cine para hablar de seguridad vial. Aprendieron seguridad vial haciendo cine.
Puedes ver los cortometrajes de los ganadores AQUÍ.






















