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13/05/2015

Montenegro, mar y montaña al estilo balcánico

Montenegro, mar y montaña al estilo balcánico

Este pequeño país a orillas del Adriático es un tesoro para los que no tienen miedo a adentrarse en territorios desconocidos. Montenegro tiene una costa espectacular, pero también una geografía montañosa a la que sólo se llega conduciendo por carreteras imposibles que ascienden hasta las cumbres atravesando paisajes dramáticos.

Montenegro, uno de los países que nacieron tras la desmembración de la antigua Yugoslavia, es uno de los territorios de Europa en los que viajar por carretera tiene un punto de aventura. A pesar de que las distancias son siempre cortas – la extensión de territorio es de 13.000 km2, más o menos la provincia de Córdoba- los desplazamientos son largos: no existe en todo el país una sola autovía y el terreno es irregular y montañoso.

Esta ruta que proponemos empieza en la Bahía de Kotor, en la costa adriática, el lugar más turístico y visitado de Montenegro, y acaba en el punto más alto del país, el Parque Nacional de Durmitor, al norte. El recorrido discurre en su mayor parte por carreteras tortuosas, estrechas y con más baches de los que uno se esperaría en una carretera del Viejo Continente. Tras conducir 200 kilómetros, recorrido casi todo el país, habremos atravesado tres parques nacionales y nos habremos cruzado con cientos de conductores balcánicos a velocidades nada apropiadas para el tipo y estado de la vía. Para compensar, el espectáculo del paisaje está garantizado.

Kotor, fiordo estilo mediterráneo

Kotor es un pueblo monumental ubicado al fondo de una estrecha y profunda bahía rodeada de altas montañas a muy pocos kilómetros de la frontera croata. Al igual que la vecina ciudad de Dubrovnik, Kotor fue un día parte de la Serenísima República de Venecia, la poderosa ciudad de mercaderes que controló durante siglos gran parte de las costas del Mar Adriático. La dificultad del idioma se resuelve gracias al servicio de idiomas de RACE.

La iglesia de Kotor, un lugar imprescindible.

El recinto amurallado esconde un laberinto de callejuelas y plazas forradas de mármol blanco pulido con el paso de miles de personas desde la Edad Media, época en la que se levantaron muchos de los palacios e iglesias. Éste es el caso de la catedral de San Trifón o de la iglesia de San Lucas, de estilo románico con muros adornado con frescos de estilo bizantino. San Lucas cuenta con una peculiaridad única en el mundo: tiene dos altares, uno a cada lado del templo, uno es para la celebración del rito ortodoxo -mayoritario en el país- y otro para el católico.

El escenario en el que se encuentra Kotor también merece la visita. Para valorar éste se pueden subir los 1.500 escalones que separan el mar de la fortaleza de San Juan, situada sobre el pueblo. Resulta increíble que los grandes cruceros puedan entrar por tan estrecho fiordo y atracar en el puerto de Kotor con la misma facilidad que lo harían en un puerto exterior.

Probablemente, estos barcos necesiten menos tiempo para salir del fiordo que el que se necesita para hacerlo en coche siguiendo la carretera que bordea la orilla hasta Herceg Novi, la ciudad ubicada a la entrada del fiordo.

A lo largo de 45 km se pueden visitar diversos pueblos históricos, igual de bonitos que Kotor, pero menos turísticos. El más popular es Perast. Sus palacios se han convertido en residencias de millonarios de toda Europa encantados de disfrutar de este edén mediterráneo con vistas a las dos misteriosas islas con sendas iglesias situadas justo enfrente. Solo una, la de Nuestra Sra. de la Roca, se puede visitar, ya que la otra es propiedad privada.

Perast: Deporte acuático rodeado de las mejores vistas

Ascenso al Monte Negro

Sobre el fiordo de Kotor se alza una muralla de roca. Parece imposible que alguien pudiera subir semejante masa montañosa, pero no es así. Desde el centro de Kotor parte una estrecha carretera local que logra romper el cerco mediante 17 curvas cerradas. Una vez arriba y tras una pequeña tregua, el festival de curvas continua hasta llegar a la cumbre del Lovcen (1.749 m), el monte negro al que se referían los venecianos cuando bautizaron en su dialecto a la zona conquistada.

Llegar hasta el aparcamiento de este Parque Nacional desde Kotor toma una hora, y eso que sólo está a 35 km. El postre de esta aventura es una escalera de 461 peldaños que atraviesa la montaña. Al otro lado del túnel excavado está el mausoleo de Petar II Petrović-Njegoš, considerado el modernizador de Montenegro, y un mirador desde el que se puede ver todo el país y más allá. La mirada se pierde en el mar hasta la costa italiana y, por el otro lado, hasta las tierras de Serbia.

Monte Lovcen: Dos kilometros de altura para respirar aire fresco.

Es el momento de descender hacia la antigua capital del país, Cetinje, en la actualidad una pequeña población llena de viejas mansiones que en el siglo XIX fueron embajadas de las grandes potencias europeas en lo que fue el Reino de Montenegro.

Al sur de Cetinje, siguiendo la carretera en dirección a Podgorica se disfruta de otra bonita ruta que coquetea con los meandros del río Crnojevic en su descenso hacia el lago Skadar, el más grande los Balcanes, la mitad de cuyas aguas pertenecen al vecino del sur, la desconocida Albania.

Diversos desvíos en la carretera conducen hasta las aldeas situadas a la orilla del río. Es el caso de Rijeka Crnojevića, un edén de tranquilidad donde se puede disfrutar de una buena comida con vistas al puente medieval que cruza el curso fluvial.

Rijeka Crnojevica: En el corazón de las tradiciones.

¿Y sus playas?

Al sur de Kotor, conduciendo por la costa en dirección a la frontera albanesa se encuentran las playas más frecuentadas. Budva es la población con playa muy famosa por su marcha veraniega, pero el resto del año es sólo una ciudad amurallada más en la que se puede disfrutar del mediterráneo con tranquilidad.

La más famosa playa de este litoral es la de Sveti Stefan, un islote unido al contienente por un puente que en tiempos fue un encantador pueblo de pescadores. El enclave fue abandonado y durante el gobierno de Tito, el carismático líder de la antigua Yugoslavia, fue convertido en un resort de lujo donde veraneaban estrellas de Hollywood.

En estos momentos Sveti Stefan forma parte del catálogo de establecimientos de lujo de Aman Resorts.


Descubriendo los Alpes Dináricos

El Parque Nacional de Durmitor se encuentra en el corazón de los Alpes Dináricos, a 170 kilómetros de Podgorica. Tras dejar la carretera principal en dirección a Zabljak, se entra en un universo paralelo de grandes espacios casi deshabitados que te acercan al fin del mundo.

Zabljak, un pintoresco pueblo de 2.000 habitantes, es el punto de partida para recorrer la zona. A pie, hay multitud de rutas que transcurren entre bosques y lagos de origen glaciar que permiten subir hasta el Bobotov Kuk (2.523 m), la cima de Durmitor.

Desde los remontes de su pequeña estación de esquí se puede ascender hasta Savin Kuk (2.131 m) y pasear por las cumbres; o a Mali Stuoc, también accesible por carretera, desde donde se ve una panorámica de la cordillera.

Abandonar el valle por la tortuosa carretera que une Zabljak con Pluzine, que transcurre por la falda de las montañas hasta alcanzar los 1.907 metros del paso de Sedlo, dejará grabada en la memoria para siempre la imagen del Montenegro más recóndito.

Durmitor:
Un lago glaciar en el que no falta su Guarda.

GUÍA DE VIAJE

Documentación necesaria:
Pasaporte en vigor.

Moneda:
Euro.

Cómo llegar:
No existen vuelos entre España y Montenegro. LO más fácil es volar vía Roma con Alitalia hasta Podgorica tras disfrutar de alguna de las salas VIP de los aeropuertos españoles gracias a RACE.

Durante el verano hay vuelos desde Madrid y Barcelona a Dubrovnik, que se encuentra sólo a 61 km de Kotor. Si se alquila el coche en Croacia hay que contratar el seguro internacional para poder introducir el coche en Montenegro.

Dónde Dormir:
EN Kotor: Palazzo Radomiri es un palacio barroco del siglo XVIII que se ha adaptado a las comodidades de un hotel de 4 Estrellas. Doble desde 140€.
www.palazzoradomiri.com

En Budva: Hotel Astoria es el único hotel boutique situado en el casco histórico. Doble desde 140 €.
www.budva.astoriamontenegro.com

Fuera de la costa y la capital, el mejor alojamiento es el que ofrecen las casas particulares. Un cartel que dice ‘Zimmer’ o ‘Pansion’ te guiará.

VIAJA A MONTENEGRO: Si quieres descubrir su mar y su montaña pincha aquí.

Texto y fotos: José María de Pablo