Radares en tus viajes Radar del futuro

Los radares forman parte de tus viajes por carretera. Su finalidad: controlar la velocidad a la que circulan los vehículos por la vías nacionales. Fijos, móviles, de tramo, de helicóptero… existen en España unos 850 dispositivos de control de velocidad gestionados por la DGT, a los que hay que sumar los que controlan Cataluña, País Vasco, los Ayuntamientos… Por ello es interesante que conozcamos dónde están ubicados los radares, cómo son cada uno, qué margen nos conceden los radares o si la DGT nos permite llevar avisadores de radar en el coche.

¿Dónde están ubicados los radares?

Antes de comenzar el viaje en coche tienes a tu disposición, en la página web de la DGT, la posición de sus radares fijos instalados en las carreteras, así como de los denominados radares de tramo. Los radares móviles, en principio, no están anunciados si bien desde hace un año Tráfico hace públicos los 1.500 tramos de carreteras secundarias que son sometidas a especial vigilancia en las que es más posible encontrar un radar. Respecto al control de la velocidad, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha recibido instrucciones para que los radares móviles, salvaguardando la seguridad de los agentes, sean visibles para los conductores, y que esa presencia en las carreteras sirva como medida de disuasión y prevención.

En la página del Mapa de Carreteras del RACE podrás también conocer todos los radares fijos que hay en nuestras carreteras, y tendrás en tus manos toda la información útil a tener en cuenta para programar de manera cómoda y segura tus viajes. Además, en el Mapa de Carreteras del RACE se presenta en tiempo real toda la información que necesitas: estado de las carreteras, nivel de tráfico, radares fijos, puntos peligrosos y estaciones de servicio más cercanas.

Durante el viaje, ¿puedo llevar en el coche un detector de radar?

Con la reforma de la Ley de Seguridad Vial se prohíbe expresamente, y se sanciona con multa de 200 euros y pérdida de 3 puntos, el uso de detectores de radar para eludir la vigilancia de los agentes de tráfico. Se trata de dispositivos con capacidad de detectar la presencia de un radar (fijo o móvil) y avisar al conductor. Los primeros aparatos que ofrecía el mercado iban ocultos, pero desde 2009 la mayoría eran portátiles y se instalaban con una ventosa al parabrisas.

Además de los detectores de radar, existen otros dispositivos que tienen la capacidad de emitir una frecuencia que anula la que emite el radar y elimina su capacidad para detectar vehículos que excedan el límite de velocidad. Estos inhibidores de radar ya estaban prohibidos, y su uso conlleva una sanción muy grave, con multa de 6.000 euros y retirada de 6 puntos, mientras que la multa a los establecimientos que instalen estos dispositivos llega hasta los 30.000 euros.

Los únicos que actualmente están permitidos son los
avisadores de radar. Son dispositivos, como los navegadores (GPS), cuya función principal es guiar al conductor a seguir un itinerario, que disponen de una base de datos con los puntos donde se hallan los radares fijos y emiten una señal de aviso cuando el vehículo se acerca a un radar.

¿Qué margen tienen los radares?

Ya conocemos la posición de los radares. Ahora la pregunta que nos surge es ¿a qué velocidad comienzan a multar? ¿Cuánto es el margen de cada radar? Pues depende del tipo de radar y de la velocidad máxima permitida. La DGT establece la “regla del 7” en todos sus radares: 7 km/h de margen, si la velocidad del vehículo es inferior a 100 km/h, y de 7% por encima si la velocidad es superior a los 100 km/h. Esto sólo lo aplica la DGT, ni el Servei de Trànsit de Cataluña ni Tráfico del País Vasco conceden este margen: el suyo es mucho más exiguo y se ciñen al mínimo del aparato medidor.

El motivo de no aplicar a las velocidades inferiores a 100 km/h el porcentaje, sino el número concreto, se debe a que a velocidades bajas es difícil percibir la velocidad concreta a la que se circula. Por ejemplo, si se estableciera el 7% en una vía a la que se tuviera que circular a 30km/h, el radar actuaría a 33 km/h, velocidad difícil de percibir (30-33km/h) si el velocímetro del vehículo no es digital. En cambio, aplicando el umbral de tolerancia de 7 km/h el radar actuaría a partir de los 38km/h, exceso más fácil de apreciar.

La razón de por qué se ha establecido el 7, tanto en porcentaje como en cantidad, es porque los errores máximos permitidos de los radares de la DGT se encuentran en una franja que va entre el 3%, los más nuevos, y el 7% de los más antiguos, de ahí que Tráfico haya considerado aplicar el 7% como el umbral de tolerancia más garantista y beneficioso para el conductor.

Velocidad a la que salta el radar

Limitación de velocidad (genérica o específica) 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120
Velocidad a la que se activa el radar 38 48 58 68 78 88 98 109 120 131

¿Cómo es el radar de helicóptero Pegasus?

El Pegasus es el radar más eficaz de los que dispone la DGT, ya que su relación entre vehículos vigilados y multados es la mayor. Actualmente la DGT dispone de 8 helicópteros con radar Pegasus y su número irá en aumento. Cada Centro de Gestión de Tráfico dispone de uno (La Coruña, Madrid, Málaga, Sevilla, Valencia, Valladolid y Zaragoza). No todos los helicópteros, 12 de los que dispone la DGT, cuentan con el radar Pegasus, aunque próximamente será así.

Mientras un radar fijo normal tiene una eficacia del 3 al 5 por ciento, la del Pegasus es de un 24 por ciento. Es decir, uno de cada cuatro vehículos vigilados es multado. La vigilancia a bordo de los helicópteros Pegasus es muy selectiva ya que piloto y operador de cámara se fijan en los vehículos que claramente comete un exceso de forma más clara.

Los radares de tramo

Al igual que el radar Pegasus, los radares de tramo son muy eficaces. Se ubican en autovías y recientemente también en carreteras secundarias. Al contrario que el resto de radares, los radares de tramo hallan la media de velocidad entre dos puntos controlados en un mismo tramo para determinar qué coche ha cometido una infracción. Así funcionan:

Al pasar un vehículo bajo un pórtico dotado de un radar de tramo, la cámara que vigila cada carril capta cuándo entra este en el recorrido controlado, y realiza la captura de la matrícula. La cámara registra el momento exacto de paso del vehículo, grabando el día, la hora, el minuto y hasta el segundo exacto en que lo hace.

Cuando el vehículo ha atravesado todo el tramo vigilado, al llegar al final del mismo, sobre otro pórtico, idénticas cámaras infrarrojas, registran el momento exacto en el que sale.

Los datos tomados son procesados, calculando la velocidad media del vehículo en atravesar el tramo de velocidad controlada. Si esta es superior a la establecida, los datos pasan al Centro de Denuncias Automatizadas que la DGT tiene en León, desde donde se tramita la denuncia.

Llega el radar indetectable o invisible

Otro de los radares con los que cuenta la DGT es el radar indetectable o invisible, conocido con el sobrenombre de Multiradar C. No se trata de un radar laser: es el cinemómetro de ondas más avanzado de los que dispone Tráfico. El nombre de indetectable le viene por su aspecto y modo de funcionamiento, ya que es capaz de funcionar en parado y en movimiento, instalado en un coche o en una cabina, y puede medir hasta 6 carriles de forma simultánea. Es difícil de reconocer si está instalado en un coche, ya que no cuenta con la clásica antena exterior en forma de cono. Su modo de funcionamiento es por una frecuencia muy alta, por lo que de momento los detectores no son capaces de descubrirlo.

El radar del futuro

Una compañía francesa especializada en radares para el control del tráfico lo ha desarrollado. Se llama Mesta Fusion y de momento solo está en funcionamiento en Dubái y, desde hace unos meses, está en fase de pruebas en Francia. Este radar del futuro controla la velocidad, pero hasta en ocho carriles simultáneamente, hasta 32 vehículos a la vez y es capaz de discriminar entre turismos, motos, furgonetas, camiones y autobuses.

También es capaz de controlar los coches que se saltan semáforos en rojo, los que no respetan la distancia de seguridad, los que pisan la línea continua ni los que hacen adelantamientos peligrosos o por la derecha, entre otras infracciones. La multa va a ir acompañada de soporte fotográfico (con una resolución de 36 megapíxeles) e imágenes de vídeo.

Radares para el control del uso de cinturón

No solo los radares vigilan la velocidad de los vehículos de las carreteras. También controlan otro tipo de infracciones, como el uso del teléfono móvil mientras se conduce o el no uso del cinturón de seguridad. La DGT irá instalando cámaras de vigilancia a lo largo de todo el año, hasta 300 aproximadamente, para el control del cinturón y del teléfono móvil en el coche. Las nuevas cámaras de vigilancia se irán ubicando a lo largo del año por nuestras carreteras, pero no nos avisarán de su presencia. La DGT no instalará paneles informativos, tal y como hace con los radares fijos, avisándonos de la existencia de una cámara de vigilancia.

Colecciona postales de tus viajes y no multas.
En RACE te ayudamos con tus sanciones
¡Infórmate sin compromiso!

Más sobre Conducción